Aunque los familiares de Gilles Moreux prefirieron guardar silencio en torno al tema, e incluso evitaron ayer hablar con este medio de comunicación, fuentes ministeriales y policiacas de Atlixco confirmaron que el ciudadano francés detenido en el Centro de Readaptación Social (Cereso) de Atlixco por el delito de secuestro y cohecho permanecerá tras las rejas luego de que un juez negará su salida y confirmara el auto de formal prisión.
Este martes, cerca del mediodía intentamos entablar un diálogo, como ocurrió normalmente y sin problemas la semana pasada, con Luc, el hermano de Moreux, quien estaba acompañado de dos mujeres, una de ellas francesa y otra mexicana. Sin embargo, y bajo el pretexto de que no había tiempo porque “tenían una cita con el embajador”, no contestaron las preguntas hechas por el reportero.
“No hay noticias por el momento... no tenemos nada; quizá un poco más tarde”, alcanzó a comentar Luc mientras avanzó con prisa hacia una de las calles laterales del Cereso. Aunque después permaneció parado debajo de uno de los portales en espera de las dos acompañantes quienes compraron y llevaron en una bolsa víveres a Moreux. Y de ahí desaparecieron sin la menor intención de ofrecer detalles del caso legal.
Cabe recordar que después de una semana de incertidumbre legal y de insistentes rumores sobre la presunta liberación de Gilles Moreaux, el sábado anterior Luc denunció la presunta desaparición del abogado encargado del caso. Sin embargo, horas después el representante legal hizo acto de presencia. En un pequeño texto enviado vía correo electrónico a este reportero, describe textualmente: “quiero denunciar hoy, día 27 de febrero de 2010, la desaparición desde esta mañana de nuestro abogado Mario Alberto Rodríguez Suárez. Esta persona recibió varias amenazas por haber defendido a mi hermano”.